Morir.
Morir tranquilo, morir dulcemente:
que la muerte se mezcle entre las venas;
ver el ocaso y sus nubes cárdenas
con libertad: morir silentemente.
Morir adolorido, amargamente,
morir, e ir liberando las cadenas
cayendo en un ensueño de sirenas:
morir altivo, decididamente.
Que cada día que pase muriendo
sea con decisión; que las carrolas
negras tengan un jinete: yo mismo.
Prefiero ésto que seguir viviendo:
quiero ser como el mar, y con sus olas
arrastrarme, indefenso, al gran abismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario