Hastío.
¿Cuántas veces mi amor ha despreciado
como un plato que tanto conocía?
¿Acaso alguien del buen amor se hastía,
o lo detesta si ya lo ha probado?
¿Cuántos un amor tal han encontrado
sintiendo que su vida perecía
sin él? ¿Cuántas personas día a día
persiguen éste dios enamorado?
Quien se acostumbra al mar desdeña la ola,
sin importarle su trino distante,
o su voz, su perfume, o su cadencia;
mas, cuando llega el tiempo y desola
con su canto de fuego crepitante
es cuando pensamos: "¡Oh! ¡Su presencia!..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario