lunes, 17 de diciembre de 2018

Final.

Soneto Final.

En el fondo del mar yace, enterrado,
el amor que hoy dejo y que tanto sufrí;
las tiernas horas a su lado viví
con el mismo fervor las he llorado.

Todo aquél amor ha sido quemado:
adiós a la caricia y al frenesí
que me causó el cuerpo en que tendí
toda mi pasión cual loco extraviado.

Digo adiós a tus sombras, amor mío,
y con ésto doy, al fin, la despedida;
atardece: que el cielo palidezca.

Mas no por ello me quedo vacío:
aunque todo fue tuyo en ésta vida
ahora será de quien lo merezca.