martes, 23 de julio de 2019

Regreso.

Regreso.

¿Qué puedo hablar de un retorno
si nunca he cambiado de camino? 
Si mis manos aún son las mismas
desde que aquél día, entristecido,
llené de lágrimas aquéllas hojas
creyendo así cerrar el libro.
¿Qué puedo hablar de un regreso
si mi corazón nunca se ha ido?
Si aún te nombro en las sombras,
y si aún mis labios pálidos y fríos
añoran el candor de tu alma,
y el abrigo de tu seno tibio.
¿Qué puedo hablar de una partida
si mis raíces siguen en suelo limpio?
Si mis ramas aún buscan 
en el aire de aquél vacío
una forma que se asemeje
a la que amó, y ha perdido.
No vuelve quien no se fue nunca,
no vuelve quien no se ha ido,
como no deja mi corazón
de ser tuyo, ¡y tuyo el mío!